
Penonomé, Coclé. La Alcaldía de Penonomé advirtió hoy que, lo que pudo ser un “hermoso homenaje” para el trabajo de los artesanos penonomeños, además de ser el inicio de la ruta histórica – turística, _»Penonomé me Enamora»_, “se ha convertido en el templo de la desidia, la basura, cueva de orates” y sobre todo una construcción imposible de habitar, ya que, según informes de las oficinas tanto del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), como la de los Bomberos, los problemas eléctricos y su estructura representa un peligro para la vida humana.
Explica que cuando la “Alcaldía Inclusiva” de Penonomé, a cargo de la alcaldesa Paula María González, tuvo la visión de recuperar el edificio para crear el Centro Cultural de Artesanías, que no solo albergara en un espacio físico cómodo y digno a los artesanos y sus obras, sino que además fuera punto obligado en la ruta turística denominada «Penonomé me Enamora», la ciudadanía en general aplaudió la iniciativa, augurando mejores días en la economía de los golpeados artesanos y el florecimiento del mercado turístico.
El edificio, prestado en su momento a los Correos y Telégrafos, fue recuperado por la actual gestión municipal, en aras de lograr la proyección arriba descrita. Para ello, se realizó un acuerdo con el Ministerio de la Cultura que, en conjunto con el Municipio de Penonomé, tomaría las riendas de la reparación y adecuación del inmueble.
“Pero quienes se opusieron a que este proyecto fuera una realidad y se convirtiera en atractivo turístico fueron precisamente los concejales penonomeños, quienes unificaron esfuerzos y no escatimaron en reuniones a los más altos niveles para lograr que el inmueble les fuera traspasado y así instalar sus oficinas, incluyendo la oficina de Ingeniería Municipal”, sostuvo la Alcaldía de Penonomé, en un comunicado.
Para la Alcaldía, la aspiración de los concejales contradice lo estipulado en la ley, ya que éstos deben tener sus oficinas en sus corregimientos, donde puedan atender con mayor facilidad a los habitantes de su circuito. A través de un Acuerdo, los «honorables» Concejales logran que el inmueble les sea traspasado, exigiendo que también el Municipio de Penonomé cubra los gastos de funcionamiento, es decir: luz, agua, personal, teléfonos y demás, de esas oficinas que los albergaría cómodamente, explica el comunicado.
“Es importante destacar que cada Concejal recibe de la Alcaldía Inclusiva de Penonomé, fondos de manera periódica para que puedan cubrir los gastos de funcionamiento de las juntas comunales ubicadas en sus corregimientos, sin embargo, aspiraban a que de igual forma el Municipio de Penonomé cubriera los gastos del polémico edificio”, agrega.
Las inspecciones realizadas tanto por el SINAPROC, como la oficina de los Bomberos, han determinado que el edificio no sólo está en total estado de abandono, sino que además representa un peligro en toda sus estructuras y el sistema eléctrico, por lo que lo han declarado “inhabitable”, advirtió la Alcaldía de Penonomé.





















