Santiago de Chile, Chile. Con la participación de 65 especialistas procedentes de 14 países de América, se realizó en Santiago de Chile el Taller Regional sobre Requisitos Reglamentarios relativos a los Radionucleidos y los Radiofármacos, del 19 al 23 de octubre de 2026. Los participantes trabajaron en la regulación, producción y uso clínico de estos insumos médicos empleados en el tratamiento del cáncer.
Este taller es la más reciente actividad del proyecto regional RLA6095 “Fortalecimiento de la disponibilidad de radiofármacos de alta calidad, seguros y eficaces en función del costo para mejorar el manejo del cáncer”, que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ejecuta con países de América Latina y el Caribe, incluyendo Panamá, en el marco del Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y la Tecnología Nucleares en América Latina y el Caribe (ARCAL). La Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) actúa como coordinadora nacional de los proyectos ARCAL y respalda la participación panameña.
Esta iniciativa tuvo como propósito que los sistemas de salud de la región cuenten con radiofármacos de calidad y a un costo sostenible para diagnosticar y tratar el cáncer a tiempo.
Los radiofármacos son medicamentos que contienen un componente radiactivo y que la medicina nuclear emplea para obtener imágenes diagnósticas, dar seguimiento a la enfermedad y aplicar tratamientos especializados, sobre todo en oncología. Producirlos y utilizarlos exige personal formado en radiofarmacia e instalaciones técnicas específicas, además de marcos regulatorios que verifiquen su calidad y seguridad antes de que lleguen al paciente.
El taller de Chile da continuidad a la Primera Reunión de Coordinación Regional del RLA6095, celebrada del 23 al 27 de marzo de 2026 en el Centro Uruguayo de Imagenología Molecular (CUDIM), en Montevideo, Uruguay. En esa reunión cada país presentó su plan nacional y actualizó sus metas, y las delegaciones coordinaron la ejecución de las actividades previstas. Con ello el proyecto entró en su etapa operativa.
Panamá estuvo representada en Montevideo por la Lic. Vianeth Guerra, especialista en medicina nuclear del Instituto Oncológico Nacional (ION), quien representa al país ante la iniciativa. Su designación vincula al principal centro público de atención oncológica del país con el trabajo técnico en radiofarmacia que desarrolla el proyecto.
La ceremonia de apertura en Chile reunió a autoridades chilenas y de organismos internacionales. En representación de Panamá participaron el Lic. Mario González, como regulador en Panamá por parte del Ministerio de Salud (MINSA); y la Lic. Guerra del ION.
Durante los días del taller, los participantes compararon sus marcos normativos, identificaron brechas y buenas prácticas y discutieron propuestas de armonización regulatoria que faciliten la cooperación entre países sin alterar la legislación de cada uno. Se espera que, tras el taller, se generen recomendaciones y propuestas de cooperación técnica orientadas a que los países dispongan de radiofármacos seguros, eficaces y de calidad.
Las sesiones de trabajo pidieron a cada delegación un diagnóstico propio a partir de cuatro preguntas. La primera consulta abarcó el marco de las cinco A del acceso a medicamentos y obliga a cada país a señalar cuál es su barrera dominante: disponibilidad, adecuación, accesibilidad, asequibilidad o aceptabilidad.
La segunda pregunta se dirige a un problema técnico propio de estos medicamentos: los radiofármacos de vida media corta pierden actividad en pocas horas y deben llegar al paciente poco después de producirse, mientras que los nuevos radionucleidos, como los emisores alfa usados en terapia oncológica, todavía carecen de requisitos regulatorios adaptados en buena parte de la región. Los participantes discutieron cómo ajustar la normativa a ambos casos.
Además, las delegaciones debieron escoger uno de cinco pilares de trabajo (educación, calidad, investigación, comunicación clínica o incidencia política) y justificar por qué lo priorizarían. Y la cuarta pregunta pidió a cada país proponer una acción concreta de seguimiento regional para el RLA6095, de modo que sus respuestas alimenten las recomendaciones previstas para el cierre del taller.
El RLA6095 se suma a otras líneas de trabajo del OIEA en control del cáncer en la región, como las evaluaciones imPACT, que el organismo realiza con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), y la iniciativa Rayos de Esperanza, dirigida a ampliar la capacidad de diagnóstico y tratamiento oncológico.
Para Panamá, la participación del ION en el proyecto permite incorporar a la planificación nacional los criterios técnicos y regulatorios que se acuerden en la región, y mantener la formación de su personal en medicina nuclear al nivel de los centros de referencia que integran la red ARCAL.






















