Minera Panamá espera llegar a un acuerdo “justo y equitativo” con el gobierno, CAMIPA rechaza presiones

De acuerdo con la CAMIPA, el potencial de desarrollo del sector minero panameño es muy grande y hay que mirarlo como un proyecto nacional de desarrollo sostenible a nivel nacional y local.

Archivo. Imagen ilustrativa. Foto: cortesía.

Ciudad de Panamá, Panamá. En medio del plazo dado por el gobierno del presidente panameño Laurentino Cortizo para que Minera Panamá llegue a un acuerdo sobre un nuevo contrato en torno a la concesión de la mina Cobre Panamá, la empresa afirmó este lunes que continúa “trabajando” con las autoridades de Panamá en aras de un acuerdo “justo y equitativo”.

Y mientras el Gobierno de Panamá advirtió en un comunicado el pasado viernes que no descartaba “medidas alternas”, para operar la mina si fracasan las negociaciones, dado que las conversaciones con la empresa “no ha avanzado lo suficiente y se encuentran estancadas”, Minera Panamá dejó claro que, independientemente del plazo, continúa “trabajando incansablemente y de buena fe para concluir un contrato renovado”.

 “Minera Panamá continúa trabajando con el Ministerio de Comercio e Industrias para llegar a un acuerdo justo y equitativo para asegurar la continua operación de la mina Cobre Panamá. Estamos trabajando incansablemente y de buena fe para concluir un contrato renovado antes del 14 de diciembre, fecha límite impuesta por el Gobierno de Panamá”, planteó la empresa en el comunicado.

“Consideramos que nuestra propuesta más reciente, presentada el 9 de diciembre, cumple con los objetivos de ingresos del Gobierno, al tiempo que proporciona la protección necesarias para asegurar el futuro a largo plazo de la mina, en beneficio de ambas partes  y de los panameños”, agregó.

Minera Panamá reiteró, además, que Cobre Panamá es la inversión privada más grande en la historia de Panamá, uno de sus mayores empleadores y contribuyentes y un motor fundamental para  la economía de la nación.

Mencionó también que directa e indirectamente, genera 40,000 puestos de trabajo y juega un papel importante en la comunidad contribuyendo a través de la contratación de proveedores locales, programas sociales y otras iniciativas.

“Estamos comprometidos con una alianza duradera con el Gobierno de Panamá y esperamos que las negociaciones  puedan llegar a buen término de forma oportuna y satisfactoria en una atmósfera de entendimientos y respeto mutuo”, concluye el comunicado.

Cámara Minera de Panamá rechaza presiones en medio de negociaciones

Mientras crecen las expectativas por las negociaciones, dado el ultimátum del gobierno panameño, la Cámara Minera de Panamá (CAMIPA) planteó su rechazo a las “presiones con plazos fatales y anuncios incomprensibles”, cuando lo que se impone, señala, es atraer inversiones al país para dinamizar la economía.

De acuerdo con la CAMIPA, el potencial de desarrollo del sector minero panameño es muy grande y hay que mirarlo como un proyecto nacional de desarrollo sostenible a nivel nacional y local. Esto a todas luces es un hecho demostrado ya que a solo tres años del inicio de la operación de la mina Cobre Panamá ésta contribuye al país con el 4% del PIB, más de 1,850 proveedores locales que reciben pagos anuales por más de US$ 500 millones, 39 mil empleos directos e indirectos, US$ 100 millones anuales en cuotas a la CSS, siendo el mayor exportador de bienes del país y además aporta significativamente a la conservación de la biodiversidad en áreas protegidas y al desarrollo humano sostenible, señala.

“La Cámara Minera de Panamá exhorta firmemente a las autoridades del Gobierno Panameño a reorientar el manejo con que ha conducido la negociación del nuevo contrato de operación de la mina Cobre Panamá, presionando con plazos fatales y anuncios incomprensibles como “proceder con medidas alternas para la operación de la mina”, planteó el gremio empresarial.

Reitera que en momentos en que nuestro país requiere atraer capitales del exterior, para dinamizar la economía, generar empleos de calidad e impulsar el desarrollo humano sostenible, “resulta tristemente contradictorio enviar el mensaje a la comunidad internacional de que en Panamá hay inclinaciones hacia la expropiación de la inversión privada”.

“Emplazar con amenazas y presiones a la mayor inversión privada en la historia del país –que acumulada hoy alcanza los US$ 10 mil millones- es un golpe nefasto para la reputación y credibilidad de la Nación, porque es también un mensaje inequívoco de que en Panamá no se puede confiar para hacer negocios e invertir”, advierte.

CAMIPA sostuvo reconoce los legítimos anhelos del Gobierno de la República de Panamá de lograr que el sector minero contribuya significativamente a las arcas fiscales, por lo que invoca a que las negociaciones estén enmarcadas en los parámetros legales establecidos en el Código de Recursos Minerales vigente, en los más altos estándares internacionales para este tipo de actividad y no en otro tipo de intereses.

CAMIPA acotó, además, que ofrece sus buenos oficios para ayudar a llevar a buen puerto las negociaciones y a su vez alienta a las partes a que el nuevo contrato administrativo de operación entre el Estado Panameño y Cobre Panamá sea en su más amplio sentido ganar – ganar, para que todos los panameños se beneficien de manera directa de los grandes aportes que el desarrollo del sector minero representa, sin perder de vista que estos beneficios no consisten únicamente en las contribuciones directas del sector a las arcas del Estado.

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