
Ciudad de Panamá, Panamá. En auxilio de la educación inclusiva, avanzó este martes, sin objeciones, el tercer debate de la Asamblea Nacional (AN) del Proyecto de Ley 897, que Crea el Programa Escuela de Reforzamiento en Lengua de Señas, en los centros oficiales y particulares del país, consecuente con los objetivos de desarrollo social de tumbar barreras entre el entendimiento y la comunicación.
El objeto es fortalecer el aprendizaje de niños y de adolescentes con discapacidad auditiva, a través de reforzar el conocimiento de la lengua de señas en sus padres, guardianes, representantes legales y docentes, para que estos sean un medio en el cual el estudiante logre mejorar en su aprendizaje y, por consecuencia, su integración en la sociedad.
Con un distingo diferente en la sesión, tras darse el veredicto bueno al Proyecto 897, José Alvarado, presidente de la Asociación Nacional de Sordos de Panamá (ANSPA), manifestó que llegará el momento en que la Lengua de Señas se ubicará en la misma posición que cualquier otra lengua hablada.
Afirmó, que es muy importante para esa comunidad que las personas oyentes se apropien de ese sistema de comunicación al servicio de la interpretación.
Alvarado se dirigió al pleno de diputados agradeciéndoles por darle ese valor al sistema dentro del proceso educativo regular, cuya configuración de gestos eran interpretadas por una experta.
El diputado proponente, Tito Rodríguez consideró que hay que ser equitativo con aquella sociedad que representa una discapacidad auditiva e instó al aprendizaje que, poco a poco, estrecha brecha de la comunicación entre los habitantes del planeta.
De lo aprobado, se robustece la responsabilidad del Ministerio de Educación para garantizar el aprendizaje de este método de expresión en todo el territorio nacional.
Para garantizar la promoción de la identidad lingüística de las personas sordas, en la norma se establece la otorgación de certificación de idoneidad a ese recurso humano como facilitadora del sistema.





















