
Ciudad de Panamá, Panamá. La polémica que generó la asistencia de la ministra Consejera de Salud, Eyra Ruiz, a la celebración de una misa en la iglesia católica de Santa Ana, donde una gran cantidad de personas, entre ellos, miembros del oficialista Partido Revolucionario Democrático (PRD), despedían a una copartidaria, no pasará de ser un hecho más en los que se han cuestionado a funcionarios gubernamentales o del colectivo gobernante.
El propio presidente Laurentino Cortizo confirmó este lunes que la ministra Ruiz “no violó ningún resuelto ni decreto”, un argumento que significa a su vez una decisión final dentro del proceso de investigación que se abrió a raíz del tema en cuestión.
Cortizo sostuvo que su planteamiento coincide con lo expresado por monseñor José Domingo Ulloa, durante la homilía del pasado domingo, al tiempo que citó el informe presentado por Israel Cedeño, director de la Regional Metropolitana.
El mandatario indicó que, según el informe, la iglesia se inspeccionó antes de la ceremonia, las bancas estaban señalizadas para mantener el distanciamiento entre los asistentes, además se cumplió con el aforo o capacidad que es del 25% del templo.
También se tomó la temperatura antes de iniciar la ceremonia, al empezar la misa las puertas se cerraron, además la persona, motivo de la misa de despedida, no falleció por COVID-19 y la doctora Eyra Ruiz no asistió al sepelio.
Cortizo concluyó que, en resumen, la Iglesia cumplió con la normativa y la Dra. Eyra Ruíz no incurrió en la violación de ningún decreto o resolución.
En tanto, en la homilía de este domingo, monseñor José Domingo Ulloa abordó el tema al mencionar: “en esta semana se ha señalado que en un templo histórico donde se realizó un funeral se violaron las normas de bioseguridad, lo que es totalmente falso”.
Citó que la Conferencia Episcopal Panameña estableció los parámetros para los funerales y la colocación de cenizas en las criptas, así se estableció que para las misas se ocupará hasta el 25% de la capacidad del templo.
No obstante, a pesar de estas conclusiones, hay quienes señalan que el cuestionamiento hacia la ministra Ruiz ni siquiera trata de si fue o no la citada misa, sino la falta de autoridad para llamar al orden fuera de la iglesia donde un nutrido grupo de personas se había congregado, pese a las normas sanitarias vigentes.
En ese sentido, un diario local panameño destacó que el abogado Ernesto Cedeño sugirió que lo medular de una de sus denuncias presentadas ante la Procuraduría de la Administración, es que la ministra Ruiz, ante la situación registrada, debió llamar al orden a los que estaban afuera de la iglesia o solicitar el apoyo de otras autoridades para tal fin, considerando que la citada honra fúnebre se convirtió en un acto multitudinario con gran cantidad de personas, familiares y miembros del PRD que acudieron al lugar a dar el último adiós.





















