Ciudad de Panamá, Panamá. Las nuevas amenazas del crimen financiero, las sanciones internacionales, la inteligencia artificial y los desafíos geopolíticos están bajo análisis en Panamá, donde más de 1,200 oficiales de cumplimiento, abogados, contadores y especialistas de Panamá y otros 12 países participan en el XI Congreso Internacional de Cumplimiento, organizado por ASOCUPA.
El encuentro reúne durante dos días a más de 70 expositores nacionales e internacionales, entre ellos un experto de la DEA, un exagente de la OFAC y representantes de la OEA y del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Durante la inauguración, Catherine Cardoze, presidenta de la Asociación de Oficiales de Cumplimiento de Panamá (ASOCUPA), destacó que el cumplimiento es esencial para la competitividad económica y la confianza internacional. «La prevención ya no debe entenderse únicamente como una obligación regulatoria. Debe reconocerse como una verdadera infraestructura de confianza», afirmó.
También sostuvo que el traslado de Panamá del Anexo I al Anexo II de la lista fiscal de la Unión Europea constituye un avance que exige consolidar los esfuerzos de transparencia.
Cardoze también lanzó un llamado a reforzar la prevención frente a los riesgos internacionales: «Panamá no puede darse el lujo de retroceder en materia de transparencia y cumplimiento. Los riesgos financieros evolucionan, el crimen organizado se transforma y las exigencias internacionales son cada vez mayores. Este congreso es un llamado a actuar, a fortalecer nuestros controles y a demostrar que nuestro país tiene la capacidad y el compromiso de proteger la integridad de su sistema financiero», destacó la presidenta de ASOCUPA.
La quinta ronda de evaluaciones mutuas de GAFILAT, prevista para iniciar en agosto de 2027, ocupó un lugar central en el debate. Isabel Y. Vecchio Arófulo, presidenta pro tempore del GAFILAT para 2026 y directora de Estrategia Financiera y Fiscal Internacional del Ministerio de Economía y Finanzas, explicó que Panamá deberá demostrar no solo el cumplimiento de las 40 recomendaciones del GAFI, sino la efectividad de las medidas mediante 11 resultados inmediatos.
«La quinta ronda de evaluaciones no se trata únicamente de cumplir con las leyes, sino de demostrar que las normas se implementan de manera efectiva en el país», señaló Vecchio. La especialista recordó que la última evaluación de Panamá fue en 2017 y que el nuevo proceso durará aproximadamente 18 meses, con revisión documental y entrevistas a autoridades y representantes del sector privado.
El director de la Unidad de Análisis Financiero (UAF), Darío Javier Herrera instó a los oficiales de cumplimiento a actuar con independencia y firmeza frente a operaciones de riesgo. «Ustedes no son simplemente quienes verifican que se cumplan las normas. Son guardianes de la integridad, defensores de la transparencia y pilares fundamentales para el fortalecimiento del sistema financiero de Panamá», expresó.
Entre los asuntos de la agenda figuran el uso de criptomonedas por organizaciones criminales, las maniobras de buques para evadir sanciones internacionales, los riesgos geopolíticos para la flota mercante panameña, la corrupción, el fraude corporativo, la cibercriminalidad y el uso de inteligencia artificial para detectar operaciones sospechosas.
Bajo el lema «Geopolítica, Inteligencia Artificial y Cumplimiento: entender lo invisible para controlar lo crítico», el congreso busca fortalecer la cooperación internacional y la preparación del país ante un examen que pondrá a prueba sus mecanismos de prevención del blanqueo de capitales y otros delitos financieros.






















