San Miguelito, Panamá. Hace apenas un año habían abandonado la escuela y dejado atrás sus estudios. Hoy, César Gaviria, Efraín Muñoz y Noemí Cornejo ocupan los tres primeros puestos académicos del Centro de Formación y Desarrollo de Adolescentes (CEFODEA), demostrando que una segunda oportunidad cambia vidas.
La historia de estos jóvenes, que cursan el noveno grado de educación premedia en el centro de formación administrado por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), se ha convertido en el testimonio más contundente de compromiso y de superación.
César ocupa el primer puesto, con un promedio de 4.5. Efraín y Noemí le siguen en el segundo y tercer lugar, respectivamente, con un índice de 4.3.
Poner en palabras la emoción y satisfacción por el logro alcanzado no es fácil para César. Cuando intenta explicar cómo CEFODEA cambió su vida, la emoción le entrecorta las palabras.
“Estoy contento por el cambio que he logrado. Soy otra persona gracias a mi madre y al apoyo de los profesores. Quiero recuperar el tiempo perdido y ahora veo las cosas de una manera diferente”, expresó César, mientras su madre, Yetzy Gaviria Pérez, lo escucha con orgullo.
Esta nueva etapa también lo ha llevado a querer inspirar a otros jóvenes que, como él, han dejado sus estudios.
“Les digo a los jóvenes que han dejado la escuela que regresen a estudiar. Nunca es tarde para cambiar y Cefodea puede ser una oportunidad para hacerlo”, manifestó.
“El cambio de César ha sido radical, es otro chico. Estoy contenta y orgullosa de que mi hijo tenga el mejor promedio de la escuela. Eso demuestra que siempre se puede cambiar cuando existe la voluntad”, destacó visiblemente emocionada Yetzy.
Un factor que fue determinante para el cambio de estos chicos fue la orientación de sus profesores y la formación técnica que les ofreció CEFODEA.
César asiste al taller de soldadura donde está aprendiendo a fabricar estructuras metálicas como puertas y verjas. En tanto, Efraín y Noemí se forman en el taller de informática en temas de instalación de software y mantenimiento preventivo de equipos.
Como valor agregado, Cesar, Efraín y Noemí, están aprendiendo Inteligencia Artificial (IA) con la plataforma Artesano. Esta experiencia los prepara para un mercado laboral marcado por la transformación tecnológica y la aparición de nuevas competencias.
Los logros de estos estudiantes cobran mayor relevancia al considerar que, según datos del portal del Ministerio de Educación (Meduca), unos 10,288 estudiantes no se encontraban inscritos en el sistema educativo en 2026. Frente a esta realidad, Cefodea se consolida como una respuesta concreta para reinsertar a quienes habían abandonado el sistema escolar.
Cefodea ofrece a más de 100 estudiantes una formación integral que les permite culminar la premedia mientras adquieren conocimientos técnicos en uno de sus ocho talleres vocacionales, cada uno con una carga de 500 horas de formación práctica.
Este proceso de transformación académica también ha estado acompañado por una renovación integral del centro, impulsada por la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Carles de Arango, con una inversión superior a B/.50 mil.
Durante los últimos dos años, se retiraron más de 40 vehículos en desuso que obstaculizaban los alrededores, se rehabilitaron las estructuras y se renovaron completamente los ocho talleres vocacionales, creando mejores condiciones para la formación de los estudiantes.
Trazando un futuro prometedor
César, Efraín y Noemí ya tienen claro hacia dónde quieren dirigir sus pasos. César proyecta que, al concluir el bachillerato, ingresará a la escuela de cadetes del Servicio Nacional Aeronaval (SENAN). Efraín quiere estudiar Inteligencia Artificial a nivel profesional, mientras que Noemí aspira a desarrollar una carrera en criminalística.
Para Jesús Medina, director de CEFODEA, estos jóvenes están capitalizando al máximo las oportunidades generadas a través de las alianzas estratégicas con empresas e instituciones que creen en el potencial de los adolescentes.
Explicó que el centro organiza constantes giras educativas a lugares de alto perfil profesional como el Metro de Panamá, Ricardo Pérez, Pandeportes, los Juegos Sudamericanos 2026 y el Estadio Rommel Fernández, dinámicas esenciales para comprender que existen oportunidades reales para quienes deciden prepararse. Este logro académico también representa un invaluable triunfo en el núcleo del hogar.
Para Leonidas Cornejo, abuela de Noemí, verla nuevamente estudiando es un gran logro familiar, un sentimiento compartido por Danubis del Carmen Doviaza, madre de Efraín, quien celebra el cambio de conducta de su hijo y las nuevas metas que ha comenzado a plantearse de cara al mañana.
Las historias de César, Efraín y Noemí demuestran con contundencia que una segunda oportunidad puede marcar la diferencia. Hace un año se encontraban fuera del sistema educativo tradicional; hoy, con esfuerzo, resiliencia y el acompañamiento institucional adecuado, ocupan los primeros lugares de rendimiento académico de Cefodea y, sobre todo, vuelven a imaginar un futuro lleno de posibilidades.





















