Pueblos indígenas de Panamá refirman su compromiso por la seguridad territorial

Las autoridades tradicionales, manifestaron que de manera inexplicable, se han estancado las solicitudes de  titulaciones colectivas de tierras…

La Bonga, Comarca Emberá Wounaan. La Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas de Panamá (COONAPIP), en su Asamblea General Ordinaria N° XIV celebrada del 06 al 08 de mayo de 2022, en la comunidad de La Bonga, Tierra Colectiva Emberá Wounaan, en la región del Chagres, reiteró su compromiso inexorable de seguir luchando unidos por defender y proteger sus territorios, cuya principal amenaza, afirma, siguen siendo las invasiones y ocupaciones ilegales por parte de colonos no indígenas, cuya actividad de tipo extractiva (tala ilegal de bosques) sigue produciendo un incremento de superficie deforestada, acción que la realizan de manera indiscriminada, “en complicidad con funcionarios de entidades públicas que responden a intereses particulares y  económicos, que parecieran tener  tentáculos en instituciones como el ministerio de Ambiente,  la Autoridad Nacional de Tierras (ANATI) y el propio Ministerio de Gobierno.

Denunciaron que en las 6 comarcas y tierras colectivas tituladas y en solicitud de título colectivo, que desde hace más de 5 años buscan asegurar la tenencia mediante el otorgamiento de títulos de propiedad colectiva conforme se establece en la ley 72 de 2008, la historia es la misma: invasiones y apropiación ilegal por colonos y personas foráneas, bajo el patrocinio de funcionarios del gobierno que, sin control ni respeto a las autoridades tradicionales (Rey, bulu, Caciques, Sailadummad),  que ancestralmente ya se encontraban allí; los citados  colonos, invaden y destruyen bosques sin control, causando daños irreparables al ambiente,  la fauna y la biodiversidad.

Las 12 autoridades máximas de los congresos y consejos que integran la COONAPIP se comprometieron a redoblar esfuerzos por el tema de mayor prioridad para sus pueblos que es la seguridad territorial, lo cual implica la defensa propia de la tierras que han sido su habitat y que reconocen como la madre tierra y su compromiso es «protegerla» en beneficio de sus habitantes originarios y acordaron reafirmar y reiterar la solicitud más en firme ante las autoridades de gobierno y que cumplan con sus obligaciones legales de que los delitos ambientales no queden impune y se perpetúe las ilegalidades que a diario cometen los infractores ambientales en detrimento de la fauna, el bosque y sus habitantes, incluyendo a la población humana originaria.

“Vamos a exigir con mayor fuerza a la ANATI, a Mi Ambiente, Tommy Guardia, el Viceministerio de Asuntos Indígenas y todas las entidades que tienen que ver con los temas tenenciales, ambientales, de derecho y gobernanza ambiental. Seguiremos exigiendo igualmente una reunión urgente con el Presidente de la República  Laurentino Cortizo para que atienda y escuche a las autoridades tradicionales en pleno y sepa la realidad que está pasando con los pueblos originarios de Panamá e instruya a su equipo gubernamental de que cumplan con su trabajo”, manifestó Marcelo Guerra, Presidente de la COONAPIP.

Las autoridades tradicionales, manifestaron que de manera inexplicable, se han estancado las solicitudes de  titulaciones colectivas de tierras, cuya obligación esta definida en la Ley 72 de titulaciones colectivas de tierras ocupadas de manera tradicional y ancestral, cuyo hábitat les pertenece de manera consuetudinaria y solo hace falta legalizarla ante el gobierno.

Sin embargo, señalan, territorios ocupados por pueblos de origen Bribrí, Emberá, Wounaan y Gunas, por arte de magia, han aparecido títulos individuales a favor de personas con vinculos de politicos y funcionarios en el poder, lo más curioso es que dichos títulos de propiedad individual son de reciente data, dentro de los territorios previamente peticionadas.

Los nuevos ocupantes, que gozan de la protección estatal, invaden y destruyen sin control y ningun remordimiento la fuente natural de alimentos y medicinas de sus habitantes (flora, fauna y humanos originarios). Esta acción depredadora viene a ser un atentando a la estabilidad local, pero a su vez comprometiendo la disponibilidad de los recursos naturales en un mediano y largo plazo, con efectos globales, para el ambiente, acelerando las emisiones de gases por efecto invernadero y contribuyendo de manera negativa al cambio climático.

“No podemos seguir con esta situación de invasiones y tala indiscriminada de nuestros bosques y tenemos unas autoridades gubernamentales con actitudes de «poco me importa especialmente si somos catalogados por ellos, con estereotipos  discriminatorias, al referirse a nosotros como «indios» dando por hecho que no merecemos atención, a pesar de las múltiples denuncias y evidencias que hemos aportado por las afectaciones a nuestros territorios, no existe ninguna acción punitiva”, sostuvo Elivardo Membache, Cacique General de la Tierra Colectiva Emberá Wounaan y Fiscal de la COONAPIP.

Concluyeron las autoridades de la COONAPIP que seguirán levantando su voz por la defensa de su seguridad territorial tanto en foros nacionales como internacionales y señalar alto y claro que “si no actuamos pronto, Panamá se quedará sin el preciado recurso que tiene que son sus bosques y la preservación de su medio ambiente, que hoy aún conservamos los siete pueblos originarios de Panamá”.

Redacción

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